viernes, 21 de julio de 2017

El cacao, un alimento que mejora el rendimiento de los niños

Junto con la leche debe formar parte de los desayunos de los pequeños


Casi todos los niños del mundo ya lo intuían: El cacao, un alimento tan rico, no podía ser malo. De hecho, según los últimos estudios del Observatorio del Cacao, es un aliado para el cerebro de los más pequeños de la casa, y así lo corrobora el doctor Ramón Estruch, consultor senior de Medicina Interna del Hospital Clinic y presidente del Comité Científico del Observatorio del Cacao, que afirma que «el cacao es un alimento muy completo. Es una fuente de polifenoles que es una sustancia que producen los vegetales para protegerse de las agresiones externas. Cuando las ingerimos, nos protegen de enfermedades cardiovasculares e, incluso, del cáncer».
«En el caso de los niños, —prosigue este facultativo— se ha demostrado que su ingesta regular mejora el rendimiento cognitivo y ayuda a la concentración, sin que la teobromina, que es un estimulante propio de este planta, les afecte, ya que la concentración es mínima, concretamente una taza de leche con cacao aporta 6 mg de cafeína frente a los 40-50 mg de una taza de café».
Por otra parte, —continúa Estruch—, contiene flavanoles, que dilatan las arterias y favorecen la circulación de la sangre aumentando el flujo sanguíneo cerebral y, por tanto, mejorando la memoria inmediata, la atención y la agilidad mental».
En cuanto a la manera de ingerir este alimento, tanto el doctor Estruch como el doctor VenancioMartínez, presidente de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), coinciden en que acompañarlo de leche es lo mejor, pues a la vez se aumenta la ingesta de calcio, tan necesaria para los pequeños y que debería ser de tres raciones diarias. «El mejor modo de aprovechar estas propiedades antioxidantes del cacao es tomándolo en forma soluble, disuelto en leche o agua. Y, siempre que mantenga intacto su contenido en polifenoles, sin haber sido sometido a procesos químicos. De hecho, un estudio elaborado por la Universidad de Barcelona mostró que el cacao soluble aportaba el 50% de la cantidad de antioxidantes recomendada en niños».
El doctor Martínez hace especial hincapié en la necesidad de que la primera ingesta del día se haga bien: «El desayuno es la comida más importante y la que nuestros niños realizan de forma más deficiente. Dependiendo de la edad, un niño debe consumir entre dos y cuatro raciones de leche o derivados lácteos al día y una gran mayoría prefiere tomar la leche líquida con el sabor del cacao».
Añade que «la leche es un alimento de primera calidad. Aporta una gran cantidad de nutrientes, a veces deficitarios en la dieta del niño, y en cantidades adecuadas. Ayuda a asegurar un buen estado de hidratación, es barata y fácilmente disponible para todas las familias. El cacao natural es su complemento ideal». También señala que lo mejor «es una ración de cereales, una fruta o un zumo en el desayuno o la merienda junto con un vaso de leche con cacao, sin olvidar las verduras y frutas en las otras comidas».


martes, 18 de julio de 2017

Todo lo que hay que saber sobre la otitis de las piscinas

Son tiempos de vacaciones, pero también de ciertas amenazas




Las altas temperaturas han aparecido antes incluso que la llegada oficial del verano. Son tiempos de vacaciones, pero también de ciertas amenazas. Los oídos se exponen a agentes agresivos. Los baños, por ejemplo, aumentan la posibilidad de sufrir lesiones auditivas como la otitis. Otras prácticas como el surf, el windsurf o el submarinismo también pueden afectar a los oídos. La Fundación Oír es Clave quiere llamar la atención sobre la importancia de tomar precauciones con el objetivo de salvaguardar la salud auditiva.
El mayor problema del verano es la otitis externa difusa, también conocida como la otitis de las piscinas. Es una lesión que afecta por igual a niños que a mayores. Javier Cervera, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología Pediátrica en Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid, colaborador de la fundación, explica cómo debemos actuar: «El mayor peligro es que el agua en la que se bañen esté infectada. Si el agua está limpia y el oído del niño está normal, el oído se puede mojar tranquilamente. No hay que tener pánico al agua. El problema sucede cuando al niño le pica el oído, se rasca y se causa pequeñas heridas. Si el agua está contaminada es cuando se puede producir la otitis externa».
Aclara el doctor Cervera cuáles son los síntomas: «Es un dolor muy intenso. Cuando se inflama el conducto auditivo externo, se produce un dolor que no se alivia prácticamente con nada. Si el oído está muy inflamado y el conducto auditivo externo se llega a cerrar podría producirse pérdida de audición. Esa es la diferencia existente entre la otitis media catarral aguda y la otitis externa. En la otitis externa, si el oído no se ha cerrado no hay pérdida de audición. En la otitis media sí hay pérdida de audición porque afecta al oído medio».

Cervera desmonta algunos tópicos sobre la otitis externa. Por ejemplo, «si el oído es completamente sano, que es lo habitual, el oído se puede mojar con total tranquilidad, incluso en aguas contaminadas». El problema viene cuando existe un eczema de la piel del conducto auditivo externo. El picor provoca que el paciente se rasque. Por ahí entran los gérmenes. Pero contrariamente a lo que se piensa, el tapón no es una solución: «Si existe eczema, lo que se tiene que hacer es tratarlo para que se cure. En todo caso, ponerse unos tapones de algodón con vaselina, material que no permite que entre el agua. Pero no hay que bucear. El mejor tapón no evita la entrada de agua si hay un aumento de presión durante la inmersión». Los niños con drenajes transtimpánicos se pueden bañar sin ningún tipo de problemas, pero con prevención: deben llevar tapón y una banda de neopreno alrededor de la cabeza.
¿Y cómo se trata la otitis de las piscinas? Lo primero es acudir al profesional. «El pediatra es quien en primera instancia explora y valora el oído y si debe derivarse al otorrino. El paciente no debe automedicarse. Ante un síntoma de dolor y de irritación del oído externo lo primero que debe hacerse es evitar seguir mojándose el oído», afirma el doctor Cervera. El tratamiento, prescrito por el especialista, se basa en gotas óticas, con antibiótico y corticoides.
Otro consejo más, este para los mayores. Si se va a practicar buceo de alta presión hay que chequearse. No debe practicarse con catarro. Hay que asegurarse que no se padece tubaritis, porque «si no está equilibrada presión de la trompa hay riesgo de accidente importante». Existen otras amenazas para la salud auditiva, como la exposición al ruido de conciertos, petardos y fuegos artificiales o el abuso en el volumen de los auriculares, especialmente entre los jóvenes.
DIEZ CONSEJOS PARA CUIDAR LOS OÍDOS EN VERANO
1. Prestar especial atención a la higiene de los oídos.
2. No utilizar bastoncillos ni introducir otros objetos para limpiar el conducto auditivo.
3. Evitar la humedad en el conducto auditivo.
4. No viajar en coche con las ventanillas bajadas.
5. Entrar lentamente en el agua.
6. No bañarse ni practicar submarinismo en caso de sospecha de otitis o cuando se tienen molestias en los oídos.
7. Limitar el tiempo de uso y el volumen de tus auriculares y dispositivos electrónicos.
8. Alejarse de las fuentes de ruidos intensos.
9. Colocarse protectores – tapones o moldes- si se está expuesto a ruidos fuertes.
10. Mascar chicle o un caramelo durante despegue y aterrizaje de los viajes en avión.

lunes, 3 de julio de 2017

Los padres españoles están muy insatisfechos con el tiempo que dedican a sus hijos

Un estudio de la Comisión Nacional para la Racionalización de Horarios confirma que es necesario un cambio para mejorar la vida familiar



¿Cuanto tiempo pasan los padres españoles con sus hijos? ¿Es suficiente? Si no es bastante, ¿qué se puede hacer para cambiar esta tendencia? para contestar estas preguntas ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles ha presentado públicamente el primer número de InformaArhoe, una serie de monográficos y estudios basados en encuestas de percepción sobre el estado de la racionalización de horarios, la productividad, la conciliación y la corresponsabilidad en nuestro país.
En este primer número titulado «¿Cuánto tiempo se dedica en España a los hijos?» (y desarrollado en el marco del programa «¿Cuánto tiempo tienes para mí?» subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad —convocatoria IRPF 2016), más de mil personas han contestado a una encuesta que proporciona pistas sobre el statu quo relativo al uso y tiempo que dedican las familias al cuidado de sus hijos.
Entre las datos más demoledores destaca el de que los progenitores españoles están muy descontentos con la cantidad de tiempo que les dedican a sus hijos. Es interesante ver como los hombres, en general, manifiestan en mayor medida que el tiempo que ellos les dedican es menos del necesario.
Tras constatar el poco tiempo que pasan con los niños, la mayoría de los encuestados describían sus sentimientos como negativos. Expresaban su sentir con palabras tales como cansado, agobiado, frustrado, culpable, estresado, atrapado, triste, mal, insatisfecho, impotente, desbordado, agotado, desolado, indignado, saturado, etc...

Las madres siguen siendo las cuidadoras

En lo que respecta a las diferencias entre sexos, se comprueba que hay una tendencia, por parte de los hombres, a percibir la situación de forma más positiva que las mujeres, si bien, se ha comprobado que son más las madres las que se dedican al cuidado de los hijos y las que más tiempo invierten.
Ambos, tanto padres como madres, encuentran dificultades para tener tiempo para desarrollar sus labores como progenitores, y creen esta situación puede generar trastornos y problemas tales como:
-Inestabilidad de la pareja, al no poder atender de forma adecuada las demandas.
-Fracaso escolar, por la falta de un acompañamiento adecuado.
-Defectuosa o mala alimentación, lo puede llevar a la obesidad, etc.
-Deficiencia en la transmisión de valores, principios y hábitos de los padres.
-Baja natalidad.
-Bajo rendimiento laboral.

Reparto de tareas en el hogar

Se les preguntó quién se ocupa de atender las necesidades de los hijos. El 82,9% de los hombres contestó que «ambos», frente al 69,1% de las mujeres. Queda manifiesto que ellas no piensan lo mismo que ellos...
Por otra parte, cuando solo es un miembro de la pareja quien se ocupa de atender las necesidades de los hijos, son las mujeres las que nuevamente aparecen desempeñando este papel, alcanzando el 27,2 % de las respuestas, frente al 5,56 % de los hombres. Destacar que de estas mujeres que se declaran únicas cuidadoras, el 86,8 % de ellas trabaja.
Si hablamos de la valoración que hacen los miembros de la pareja del reparto de las tareas, el papel desarrollado por los hombres se sigue poniendo en evidencia. Es mayor el porcentaje de hombres que considera que el reparto es muy o bastante equilibrado. Sin embargo la mayoría de las mujeres opina que el reparto de los quehaceres del hogar es poco o nada equilibrado.
También se aprecia que las mujeres son las que dedican más tiempo al cuidado de sus hijos, siendo el 77,1 % las que afirman dedicar más de 2 horas al día. Los hombres se distribuyen de forma más amplia, encontrando que el 36,4 % dedica entre 1 y 2 horas, mientras que el 46,3 % invierte más de 2 horas.
Finalmente de esta encuesta se desprende que lo que impide a los padres estar con sus hijos es, en el 75,3 de los casos el trabajo, seguido de lejos con un 16,6 por las tareas domésticas.

Conclusiones del estudios

Entre las conclusiones que se desprenden de esta encuesta, destacar que existe una necesidad de dedicar más tiempo a los hijos ya que, claramente, el que se les da ahora es insuficiente. La percepción de este problema difiere entre mujeres y hombres, siendo estos últimos más optimistas, en el sentido de que sobrevaloran su aportación y perciben que la situación de necesidad de tiempo no es tan imperiosa.
Por otra parte, los progenitores son conscientes de que no dedican a sus hijos el tiempo necesario, y que los principales motivos son el trabajo y las tareas domésticas.
La imposibilidad de conciliar la vida laboral y personal, y en particular para esta encuesta, la familiar, se ve frustrada por la necesidad y voluntad de trabajar de ambos progenitores, por los horarios irracionales en cuanto a horarios de entrada y salida, largos períodos para la comida, las jornadas partidas, la falta de flexibilidad, la imposibilidad de teletrabajar, la falta de adecuación de los horarios laborales a los escolares, los largos desplazamientos al lugar de trabajo, entre otras.